martes, 25 de noviembre de 2008

Secuestrados, ¿en dónde están?

Muchas familias colombianas no tendrán tantas razones para celebrar la navidad como nosotros. Afortunados los que tenemos a nuestras familias completas, pero ¿qué hay de aquellas personas que con mucho esfuerzo deben abandonar sus tierras, sus propiedades o hasta sus familias para evitar ser asesinados, masacrados o secuestrados? ¿Qué hay de aquellas madres a quienes les arrebatan sus hijos para convertirlos en militantes de un ejército que hace mucho perdió su rumbo? ¿Y qué hay de aquellos niños que reciben este diciembre sin alguno de sus queridos familiares porque se los han secuestrado? No son personas desconocidas. Los vemos todos los días, en las calles, en casas pequeñas, extendiendo su mano esperando que algún desconocido comparta su pan o algunas monedas. Familias enteras y muchos niños que no tienen quién los sustente porque les han matado a su papaíto o se les han llevado a su mamita.
En las noticias de Caracol hay una acerca de la marcha Navidad tiempo de paz que menciona sólo una de las cifras aproximadas que contabiliza las personas que se considera están privadas de su libertad. 2801 personas... Y los porcentajes que tiene la fundación Fondelibertad no son alentadoras. Apenas mencionan al 45% de los secuestrados como bajo custodia de los infames grupos armados que ya todos conocemos. Y el resto, ¿qué? ¿Qué se sabe de ellos? ¿Cómo podríamos darnos cuenta de si están todavía vivos en algún lugar, así no sea en nuestra propia patria, sino en algún otro país por azares del destino? Ojalá alguien me ayudara a contestar esta pregunta.
Si son colombianos los que se han llevado a tantas personas, deben estar regidos por los mismos principios que todos los colombianos, y por tanto, por nuestra carta magna, la Constitución. No será perfecta, tiene sus correcciones y es bastante corta, pero es la que tenemos y la que nos sirve en estos momentos para sentirnos un solo pueblo, sin importar dónde nos encontremos ni las circunstancias que nos rodeen. En el artículo 30 encontramos un dato interesante, pero no creo que muchos lo conozcan, lo transcribo aquí para informar a quien leyera estas líneas y no supiera de qué quiero hablar:
ARTICULO 30. Quien estuviere privado de su libertad, y creyere estarlo ilegalmente, tiene derecho a invocar ante cualquier autoridad judicial, en todo tiempo, por sí o por interpuesta persona, el Habeas Corpus, el cual debe resolverse en el término de treinta y seis horas.
Es tan bueno este artículo que incluso va reforzado con el siguiente:
ARTICULO 28. Toda persona es libre. Nadie puede ser molestado en su persona o familia, ni reducido a prisión o arresto, ni detenido, ni su domicilio registrado, sino en virtud de mandamiento escrito de autoridad judicial competente, con las formalidades legales y por motivo previamente definido en la ley.
"Por la ley", dice. Es decir, los secuestradores están atentando contra nuestra Constitución, y nos hemos quedado sin hacer nada con más de 3000 secuestrados que han habido durante nuestra historia. ¿Cómo pueden considerarse parte de los grupos armados por el pueblo colombiano quienes incurren en el secuestro como medio de financiación de actividades que no siempre es claro si son lícitas o no? ¿Cómo pueden siquiera considerarse colombianos? Y cito:
ARTICULO 95. La calidad de colombiano enaltece a todos los miembros de la comunidad nacional. Todos están en el deber de engrandecerla y dignificarla. El ejercicio de los derechos y libertades reconocidos en esta Constitución implica responsabilidades.
Toda persona está obligada a cumplir la Constitución y las leyes.
Son deberes de la persona y del ciudadano:
  1. Respetar los derechos ajenos y no abusar de los propios;

  2. Obrar conforme al principio de solidaridad social, respondiendo con acciones humanitarias ante situaciones que pongan en peligro la vida o la salud de las personas;

  3. Respetar y apoyar a las autoridades democráticas legítimamente constituídas para mantener la independencia y la integridad nacionales.

  4. Defender y difundir los derechos humanos como fundamento de la convivencia pacífica;

  5. Participar en la vida política, cívica y comunitaria del país;

  6. Propender al logro y mantenimiento de la paz;

Y otros dos que no menciono por acortar. ¿Qué acciones solidarias llevan a cabo las bandas violentas que "defienden su territorio" cuando por sus actos es que las madres de familia temen y lloran todas las noches por el bienestar de sus hijos? ¿Acaso las milicias urbanas de X grupo hacen algo por mantener un ambiente pacífico y de convivencia? Es que parecen querer ganar una guerra destruyendo al enemigo, cuando tiene mucho más mérito ganarla sin hacer un solo disparo, con argumentos sólidos y demostrando la firmeza y la voluntad de lograr el cambio. Difícil sí es, pero es más meritorio. Eso no es ser colombiano.
Yo soy de los que creen en el perdón, pero con arrepentimiento y, si es posible, redención. Espero que aquellas personas que cometen el delito de secuestro se apiaden de las familias que en esta época esperan ver a sus seres queridos, que se arrepientan de haber arrebatado a padres, madres, familiares y amigos de su hogar, y que se rediman ayudando a estas personas a recuperar el tiempo perdido. Que dejen ya de vulnerar los derechos de los demás y vuelvan a ser parte de la vida en comunidad. Y que vuelvan a ser colombianos de corazón.

No hay comentarios: